¿Qué es lo primero que te ha venido a la mente cuando has leído el título de este post?
Probablemente, como le pasa a la mayoría, hayas pensado en que iba a hablar de la primera vez que se tiene penetración vaginal…
Puede ser que esto no sorprenda a nadie, porque es un poco lo que hemos oído toda la vida, esta práctica concreta parece haber sido siempre “lo importante” en los placeres excitatorios compartidos… Sin embargo, ¿realmente es lo más importante para todo el mundo?
O más bien, ¿es lo más placentero, o más divertido, o con lo que tenemos más orgasmos, o lo que más nos apetece? Habrá personas que respondan con un sí a todas estas preguntas (y me atrevo a suponer que serán más hombres que mujeres).
Pero habrá otras tantas personas que respondan con un sí solo a alguna pregunta, muchas que respondan con un depende (del día, de la persona, de la situación, etc), y bastantes que respondan que no (de nuevo, seguramente más mujeres que hombres…).
Entonces, si para muchas no es ni lo que más apetece, ni lo más placentero, ni con lo que más se corren (que seguramente, ni se pueden correr así), ¿por qué sigue teniendo esta relevancia? ¿Por qué parece ser la primera vez más importante de todas?
¿Por qué parece que no cuentan lo mismo otras primeras veces que nos han hecho disfrutar más, o sentirnos más conectadas a otra persona, o han sido más sorprendentes o más intensas? De hecho, al otorgarle esta importancia, es más probable que nos acordemos mejor que de…
La 1ª vez que me enamoré
La 1ª vez que me besé con lengua
La 1ª vez que ligué con alguien
La 1ª vez que nos abrazamos desnudos
La 1ª vez que me masturbaron
La 1ª vez que tuve un orgasmo
La 1ª vez que me sentí deseado por quien yo deseaba
La 1ª vez que dormimos juntos
La 1ª vez que nos miramos con complicidad
La 1ª vez que me abandoné a un placer compartido intenso
Son un montón de cosas, ¿verdad? Y en realidad es una lista cortísima de todas aquellas primeras veces que pueden ser muy especiales, memorables, gratificantes, sorprendentes… Pero además, esas son las que suelen suceder en la juventud. En realidad, las primeras veces no terminan nunca.


