malestares y conflictos que te impiden disfrutar tu sexualidad como te gustaría: con libertad, con placer y con calma.
Lo que has vivido, pensado o sentido es importante y merece ser escuchado. Todo lo que nos sucede es razonable y tiene una explicación. Juntos encontraremos tu propia forma de estar mejor.
El proceso es tuyo y mereces saber lo que sucede. Quiero ser sincera respecto a lo que creo que está pasando y cuál creo que puede ser un buen camino para ti. Para mi es importante que podamos expresarnos desde la autenticidad.
Me gusta ser perseverante en mi investigación y acompañamiento. Mirar con curiosidad, desde diferentes ángulos, explorar las mejores opciones. Formando un equipo contigo con un objetivo común: relaciones deseables y satisfactorias.
Durante las consultas tendremos el tiempo necesario para hablar tranquilamente sobre lo que sucede, y en casa podréis aprovechar para realizar diferentes juegos y propuestas que os permitan explorar vuestro propio camino.
de los deseos de cada uno
de forma gustosa y satisfactoria
de manera agradable y efectiva
donde merece la pena estar
la sinergia y el juego
y la vergüenza
¿Te estás preguntando alguna de estas cuestiones?
Las sesiones individuales son de 1 hora, las de pareja de 1 hora y 20 minutos.
Se establecerá un consenso entre vosotros y yo. En función de cada caso, se adaptará la frecuencia y esta puede cambiar a lo largo del tiempo.
Os propondré juegos y propuestas que os permitan explorar vuestro propio camino.
Si, también ofrezco terapia sexual individual o de pareja mediante videollamada.
Aunque muchas dificultades pueden trabajarse individualmente, la terapia suele ser más breve y eficaz cuando se aborda en pareja, de haberla.
Cada proceso es diferente, pero normalmente tiene una duración determinada que puede ser entre unas semanas y unos meses.
Te propongo una mirada honesta y una atención humana adaptada a tu caso, para resolver esa dificultad que te preocupa.
“El sexo, como un gran valor humano que es, necesita ser pensado y conocido para ser valorado”.
Efigenio Amezúa